Celebran en Juárez primer concurso de altares de los pueblos originarios
Las comunidades Chinanteca, Mixteca y Ralámuli compartieron sus tradiciones para honrar a sus difuntos en el CEMPO, donde también hubo gastronomía, artesanías y actividades participativas.
Ciudad Juárez.– Las comunidades Chinanteca, Mixteca y Ralámuli participaron este viernes en el Primer Concurso y Exhibición de Altares de Muertos de los Pueblos Originarios, realizado en el Centro Municipal de Pueblos Originarios (CEMPO), donde compartieron con la ciudadanía sus tradiciones y formas de honrar a sus seres queridos fallecidos.
El encuentro reunió a integrantes de estas comunidades que radican en Ciudad Juárez, con el propósito de mostrar la riqueza cultural de sus pueblos y fortalecer el reconocimiento de las distintas cosmovisiones que conviven en esta frontera.
Las actividades comenzaron con una ceremonia ancestral rarámuri de purificación con incienso, guiada por Rosalinda Guadalajara, encargada de Promoción de Interculturalidad. Posteriormente, Diana Laura Linares Lozano, coordinadora general del CEMPO, y Elvira Urrutia Castro, directora del Instituto Municipal de las Mujeres, encabezaron la apertura oficial.

Durante el recorrido por los altares, los asistentes conocieron el significado de los elementos que integraban cada ofrenda. También destacaron las participaciones de los contingentes “La Chinantla” y “Flor de Piña”, cuyos representantes explicaron la filosofía y las tradiciones relacionadas con sus altares.
La exhibición permitió visibilizar la diversidad cultural de las comunidades originarias que forman parte de la vida social de la región fronteriza de Ciudad Juárez y El Paso, Texas.
El programa incluyó un corredor gastronómico con muestras y degustaciones de platillos tradicionales, además de espacios para la exhibición y venta de artesanías elaboradas por integrantes de las comunidades participantes.
Otro de los momentos significativos fue la actividad comunitaria “Guía de luz”, en la que los visitantes colocaron listones con los nombres de sus familiares fallecidos en los árboles del recinto, como una forma de recordar y honrar su memoria.
A diferencia de los concursos con jurados tradicionales, la selección de los altares ganadores se realizó mediante la votación directa del público asistente.