Rebeca una guerrera que ha sobresalido a todas las adversidades
Hay guerreras anónimas en Ciudad Juárez, que pese a todos los pronósticos han luchado por su vida y han salido adelante
En una reseña de vida, contada por ella misma, Rebeca nos demuestra el coraje por vivir y el gran apoyo familiar para salir adelante. En este 8 de marzo día de conmemoración de la mujer decidimos publicar y dar a conocer a esta gran mujer que es ejemplo de coraje, tenacidad y amor por la vida.
Transcurría el año de 1999 en Ciudad Juárez, fue un 24 de enero para ser exactos, en que este mundo me dio la bienvenida por primera vez, soy la tercera de 6 hijos, nací siendo una niña de 3 kilos 700 gramos, mi madre dice que era una niña tranquila y que gustaba de estar con muchas personas.
Al parecer, todo se encontraba más que bien, no fue hasta dos semanas después del mismo año, que mi madre comenzó a percatarse de que algo extraño estaba pasando conmigo, lloraba más de lo habitual, y mi cuello no tenía movimiento, sino que permanecía rígido. Es ahí donde decidió ir con médico y éste no tendría buenas noticias.
Hidrocefalia congénita, hay que hacer una operación de emergencia fue el diagnóstico del doctor, fue así como a los 53 días de nacida del año de 1999 recibí mi primera operación, que constó de la colocación de una válvula para drenar el líquido que yacía en mi cerebro. Por fortuna dicha operación resultó ser exitosa.
Según los médicos, la hidrocefalia dejaría algunas secuelas en mí y no podría tener una vida del todo normal, además advirtieron que la válvula necesitaría que se cambiara cada cierto tiempo, lo cual obviamente, requeriría de otra operación.
Año del 2005, la etapa de la escuela, en el kínder se hizo presente, fui una niña con una infancia feliz, no me puedo quejar, me hice de amigos, disfruté todo cuanto pude y siempre tuve el amor de mi familia, que es lo que siempre he considerado más importante.
El tiempo pasaba y crecí, me gradué del kínder en 2005.
Ya en años posteriores las cosas cambiaron y yo también, en ese mismo año, ahora ya estaba en la primaria, fui una estudiante regular, aunque no puedo negar que tuve excelentes profesores, ellos me ayudaron en todo lo que pudieron, un evento importante que sucedió en ese año, mientras cursaba tercero de primaria fue nada más y nada menos que los síntomas de la hidrocefalia que advertían la segunda operación se hicieron presentes.
Tenía aproximadamente 9 años en aquel entonces, cuando comencé a experimentar vómitos, pérdida de conocimiento y no tenía control de mis esfínteres, eso era una luz roja muy potente lo cual hizo que mi madre se movilizara.
No recuerdo el día ni el mes, siendo honestos, de lo único que tengo certeza es que acontecía el año de 2006 cuando entré a quirófano por segunda ocasión para cambiarme la válvula de pudenz, pues está a medida que voy creciendo, se va restirando poco a poco y causa molestias en la parte de mi cuello, limitando su movimiento. Entonces ya había recibido dos operaciones, pero esas no acaban aquí, por increíble que parezca.
Tiempo después, en el año del 2008 un médico particular me sometió a un nuevo tratamiento quirúrgico una elongación de hueso, esto con el propósito de ayudarme a corregir mi postura, ya que una de las secuelas que dejó la hidrocefalia, fue que mi pierna derecha quedó más corta que la izquierda, creando un desnivel en mi cadera, provocando que cojeara y eso me traía dolores contantes en mis costillas por la fricción.
Mi hueso fue fracturado en dos partes, y separaron sus extremos para dejar espacio a que creciera hueso nuevo en el espacio y de esta forma alargar un poco más mi pierna al mismo nivel de la otra.
Este hecho si fue difícil de afrontar, tuve un fijador en mi perna durante tres meses y durante ese tiempo estuve en silla de ruedas, luego usé muletas, yo estaba en la primaria, siendo una niña en cuarto grado, cuando eso pasó,
Año del 2011 me gradué de la primaria, ya para quinto y sexto crecí emocionalmente, deje de victimizarme, despeje mi mente, me puse al corriente con mis clases y me esforcé mucho más y alcance a graduarme con buen promedio, logré hacer amigos, muy buenos amigos, con lo cual es hoy por hoy aun guardo contacto.
A partir del año 2012, ya era y me sentía totalmente diferente, entré a la secundaria, hice todo lo posible por ser una buena estudiante, tuve vivencias muy lindas con los nuevos amigos que hice, participé en muchos concursos de ortografía, eran muy divertidos y amenos, y también en la creación de cuentos.
Recuerdo que mi maestra me pidió dar un discurso en los honores a la bandera, estaba muy nerviosa, pero al final del día salió bien. Me fascinaba participar en las mesas redondas y debates que se organizaban, era muy emocionante.
Mi estadía en la secundaria fue muy buena, me da mucho gusto decir que mejoré bastante tanto en mi persona como en los ámbitos escolares y sociales, todo ayuda a crecer.
Año del 2014, la secundaria llegaba a su fin, nos graduábamos, tal vez suene infantil, pero recuerdo que en la despedida con mis amigas, les escribí una carta a cada una, les agradecí a cada uno de mis maestros por su gran apoyo y aprecio que siempre me mostraron y culminé esa etapa de la mejor manera.
Era mediados del año 2014 cuando entré a la preparatoria, en la secundaria nos habían hecho exámenes vocacionales, y en base a los resultados y por mi perfil, decidí estudiar en el colegio de bachilleres plantel número 11. Fue una buena escuela, aprendí muchas cosas, tomé capacitación de inglés, siendo honestos, ese idioma se me complica un poco, pero hice mi mayor esfuerzo.
Amé las clases de geografía, ética y valores, inglés, aunque me dio mucha guerra, pero aprendí, de poco a poco se llena el jarro, bien dicen. Creo que fueron 3 años muy productivos y muy buenos, aproveché cada oportunidad que tuve de aprender, como todos tuve mis conflictos, con algunas materias por no entenderlas pero con paciencia se logran muchas cosas.
Por otro lado, había materias que realmente se me daban y me esforcé por llevarlas lo mejor que podía. Esa parte de preparatoriana culminó en el año del 2017, me gradué en el colegio de bachilleres, y considero que fue una buena experiencia y agradezco haber tenido la oportunidad de efectuar dicha etapa.
En ese mismo año hice mi examen de admisión para entrar a la universidad, recuerdo que la primera carrera que escogí fue Literatura hispano mexicana, la cual se encuentra en el Instituto de Ciencias Sociales y Administrativas, ICSA por parte de la UACJ, siempre me ha gustado mucho escribir, ya sean poemas, cuentos, me gusta mucho la oratoria y desde la secundaria tuve la ilusión de publicar un libro algún día, y siguiendo ese deseo, opté por esa universidad.
Aprobé el examen y le dediqué tres semestres, en los cuales aprendí tanto, aprendí a analizar textos, las figuras retóricas que esconden los diferentes textos, aprendí que existe la hipertextualidad. Leí y conocí grandes obras como la Ilíada y La Odisea, Rayuela, La Celestina, las cuales analizábamos para encontrar, figuras retoricas, diptongos, sinalefas, etc. A mí me gustaba mucho, tuve profesores excelentes, incluso tuve un maestro español, nos daba la clase de mitología clásica, era bastante interesante. Aprendimos a citar libros, revistas, obras de arte, cuando era uno o más autores, en fin era un mundo de muchas maravillas pero también exigía que tuvieras un nivel alto de conocimiento, de léxico, es una carrera muy hermosa pero como todas requieren y demanda esfuerzo y entrega.
Recuerdo que se hacían ponencias, mis compañeras y yo asistíamos, maestros que publicaban sus libros, eran emocionante ver como yo tenía docentes, cuyos nombres estaban en la portada de un libro como autores y coautores, yo deseaba que algún día mi nombre estuviera en uno de ellos.
Como suele pasarle a la mayoría, llegue a una encrucijada y me puse a pensar si realmente eso era para mí, ya saben, muchas de las veces, como jóvenes que somos no sabemos que decisiones tomar y pensamos que podría funcionar en alguna cosa y termina siendo lo contrario.
No fue tiempo perdido, realmente aprendí muchas cosas y me quedo con todo lo bueno, desarrolle muchas habilidades y vi de lo que era capaz.
Actualmente, en este año presente estoy estudiando Ciencias de la Comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, actualmente me encuentro cursando mi último semestre y creo que me ha ido bien, claro que ha habido altibajos, pero también muchos aciertos, lo que aprendí en mi anterior carrera me ha servido en la que estoy ahora, mi profesor de ética, Jesús Carlos Martínez, me ha dicho que le gustan mis trabajos escritos, que considera que soy buena en ello.
Desde aquella última operación, respecto a mi válvula, no me he visto en la necesidad de ser operada de nuevo, se suponía que los síntomas volvieran a aparecer a los 15 años, pero ya tengo 25 años cumplidos y afortunadamente me siento muy bien, realmente me admiro porque los médicos dijeron que si mucho, solo viviría hasta los 8 años, que alegría saber que la vida ha sido buena conmigo, cada día me regala una oportunidad para hacer las cosas bien y mejor y deseo que así siga siendo, no ha sido todo perfecto y tampoco soy la mejor alumna pero trato de superarme a mí misma, y con mucha ilusión deseo graduarme, sé que lo lograré.
Hasta aquí, el relato de la vida de alguien que es humana como ustedes, que tiene altibajos y aciertos como todos pero que sigue en constante evolución para poder llegar a ser aquello en lo que desea convertirse un día.