Tras desalojo de migrantes, se reportan personas en situación de calle.
Vigilarán espacios públicos y mantendrán labor de convencimiento.
Luego del operativo realizado el domingo para desalojar a unos 500 migrantes que permanecían en el campamento en el bordo de Rio Bravo, se reporta que solo una pequeña cantidad aceptaron alojarse en los albergues, mientras que el resto se mantiene ahora en situación de calle.
Tal situación registra que ahora las personas prefieren pernoctar en parques o lugares públicos, por lo que las autoridades mantienen la labor de convencimiento para evitar que sufran afectaciones a su salud o que esté en riesgo su integridad física, informó el director de Derechos Humanos del municipio Santiago González Reyes.
Mencionó que en el operativo del domingo participaron diversos organismos dedicados a la defensa de los derechos humanos y en ningún momento se atentó contra la voluntad de los migrantes, pues solo se buscó salvaguardar su integridad, por lo que fueron trasladadas 80 personas al Centro Integrador Leona Vicario; y por la noche fueron alojados 14 hombres adultos en el albergue Kiki Romero, habilitado por la administración municipal.
Destacó que una vez que se procedió al desalojo en el rio, se encontraron muchos casos de enfermedades respiratorias y durante el campamento permanecieron en condiciones insalubres y con alto riesgo de sufrir algún percance por las malas instalaciones eléctricas y por el uso de gasolina para encender fogatas con las que mitigaban el frio.