Algunas reflexiones sobre las elecciones del domingo 5 de junio

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Por: Dr. Víctor García Mata

Comunicólogo e Investigador Social

Los pronósticos se cumplieron con bastante aproximación en las elecciones del pasado 5 de junio:  se calculaba que Morena se llevaría cuatro gubernaturas y la oposición dos, lo cual se cumplió y no hubo sorpresa. También se había comentado que el partido en el gobierno federal tenía la fuerza suficiente para ganar la mayoría en la jornada electoral y así ocurrió.

Morena se consolida en el escenario nacional. En las dos gubernaturas que no triunfó quedó en segundo lugar, cuando tradicionalmente no figuraba. Ahora se acercó al ganador, por lo que la votación sumada en los seis estados fue bastante numerosa.

No hubo conflictos poselectorales y al contrario, desde las ocho de la noche ya se veían las tendencias. En los seis casos se sabía quién ganaba debido a que había sido por un amplio margen, cumpliéndose así los pronósticos de manera exacta.

Cada vez más, las elecciones son menos controvertidas. Salvo en el caso de Tamaulipas, donde la coalición de Morena ganó con un cinco por ciento de ventaja, ya se ha hecho costumbre que las controversias sean menores; quizá por eso los órganos electorales no han tenido tanto problema con divergencias entre los partidos existentes. Algunos analistas comentan que el INE se ha visto bien, sin embargo, hay que recordar que en las gubernaturas del año pasado y en el presente año no le tocó al INE organizar los procesos, sino a los órganos estatales.

Agrego una reflexión respecto a quiénes ganaron por la coalición que encabeza Morena, que se llevó cuatro de las seis gubernaturas: si bien se triunfó por un amplio margen, las candidatas y los candidatos no provienen de este partido, salvo el de Oaxaca. Esta situación ha sido un problema para Morena, partido político de reciente creación que no ha logrado que las candidaturas cumplan con las expectativas de su militancia. Desde luego que hubo descontento porque no se dio el apoyo a cuadros morenistas sino a personas externas.

Aunque los triunfos obtenidos llevan un fuerte sello, no de Morena sino del presidente de la república, y aunque fueron negociados con grupos externos, es cierto que las bases morenistas en todo el país se están organizando para pedir cuentas a la dirigencia nacional y para exigir que las instituciones funcionen. Su vía es la participación de la militancia en la toma de decisiones, y para ello están por abrirse las afiliaciones. Con esto y con el acuerdo de las delegadas y de los delegados representantes de todo el país, se avizora que por fin Morena pase de ser un movimiento a convertirse en todo un partido político, con reglas claras y democráticas, en la convención chihuahuense del 26 de junio de 2022.

Esta convención será un gran paso para que el cambio ocurra; lo podremos veremos después del evento y sabremos que logros tuvo. Por lo pronto, existe un gran entusiasmo en las bases y en los futuros militantes que ahora solo son simpatizantes, pero que van a multiplicar la fuerza del partido para que por sí solo pueda presentar candidaturas, y no tenga que recurrir a personas de fuera las cuales llegan con muy dudosos acuerdos con la dirigencia nacional. De verdad esperamos que eso cambie.

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